Breve historia del Circo Teatro Yucateco

Un día como hoy, 17 de junio, pero del año 1900, se inauguró el nuevo local del “Circo Teatro Yucateco”, célebre coloso de espectáculos, que a casi setenta años de su desaparición, sigue en el imaginario del barrio de Santiago. Decimos “nuevo local” por que según la Guía del Estado de Yucatán publicada por José E. Rosado en el año de 1896 para entonces ya existía un local con aquel mítico nombre, citamos.

“El Circo Teatro Yucateco – Este es un edificio suficientemente grande y extenso; su construcción es de madera y es siempre arrendado por las empresas de toros, circos, etc., siendo el lugar preferido por las compañías de zarzuela para las temporadas de verano. Su capacidad es de 5000 personas. Tiene 50 palcos y una hermosa galería. Lo administra el Sr. Agustín Vales C.”(1)

De este primigenio recinto administrado por quien sería jefe político de Mérida durante la administración de Olegario Molina poco se ha hablado. Aunque la guía no menciona ubicación, podría suponerse que era la misma en la que se ubicó el local que hoy esta de aniversario, calles 57 por 68.

El empresario de origen español Miguel Nogués quien figuraba como Director General de la Compañía del Circo Teatro Yucateco comunicó al Ayuntamiento de Mérida el 4 de junio de 1900 que las obras del local estaban concluidas: “tenemos el honor de participarle que ya está terminado el local del Circo Teatro Yucateco, como plaza de toros (…), si para ello tiene á bien concedernos su permiso esa H. corporación, dar la primera corrida de toros el próximo dia 17 del mes en curso” (2)

En el mismo documento, se pide a la autoridad municipal que se abstenga de los arbitrios municipales durante cinco años, para que la empresa pudiera subsanar los costos del local.

A un día de la inauguración se publicó en la prensa local un escrito firmado por el director de la Compañía del Circo Teatro

“Tenemos el honor de participar a ustedes que el Sr. Ingeniero D. Manuel G Cantón, ha rendido ya su informe al consejo de Administración de esta Compañía, relativo a la resistencia y cabida del Circo Teatro

Se citaban algunos de los puntos de aquel informe “Que en los tendidos o gradas de sol y sombra, dando un espacio de 50 centímetros por asistente, caben 2,379 personas mayores y 600 niños, pero que la resistencia 10 por grada más de las cifras indicadas”

“Que en la parte baja del edificio, donde están situados los palcos y gradas del escenario, hay completa seguridad cualquiera que sea el número de localidades que para esa sección se determine: pero que si se tiene en cuenta la comodidad que se le debe proporcionar a los espectadores, deben ocupar ese departamento 322 personas. “ (3)

Circo Teatro Yucateco autoría Mario Trejo Castro.

La inauguración se llevó a cabo aquel día 17 “Con una tarde de esas de entre gallos y media noche, se inauguró la temporada taurina de 1900. La entrada fué númerosa, y sin embargo de esto, no se cayó el Circo ni hubo que lamentar ningún accidente desagradable” Los matadores de aquella primera corrida fueron  “Silveiro Chico” y “Pipa”. Los banderilleros; Marinerito, el Gaditano, El Platerito, El Murciano y “El Piñoncito” también estuvieron en aquella primera tarde. Sobre el servicio de la plaza la prensa mencionó “muy malo, en honor de la verdad” (4)

La prensa nacional mencionó “Inauguróse con gran solemnidad el Circo Teatro Yucateco. El edificio estaba literamente lleno y lidiáronse cinco toros de la ganadería Yuateca “Sin Kenel” que resultaron verdaderas fieras.”(5)

Para hacernos una idea de como fue el transcurrir del Circo Teatro, citamos un fragmento de los “Fragmentos Meridanos” de Antonio Novelo Medina, esperando que sus memorias animen a más personas a dejar por escrito aquellos recuerdos y momentos vividos en este recinto:

En sus puertas animaba la entrada el maestro Marcos Cool, “Colitos”, que con su charanga, tanto en funciones de box como en las corridas de toros, era indispensable que interpretara “La Virgen de la Macarena”, con la que el músico se lucía con su trombón. 

También en nuestros años de secundaria de aquel entonces, el PRI armó un campeonato juvenil de box y la Federación Estudiantil Yucateca destacaba entonces en esas actividades. Pues bien, en ese campeonato tomó parte un conocido líder estudiantil Luis Ortiz Martínez, “El Oso”, que por su corpulencia y falta de entrenamiento en este rudo deporte, en el segundo round se “desinfló” y apenas podía mover los brazos y piernas por falta de aire. Para nosotros, muchachos, nos divertía mucho ver cómo Luis hacía esfuerzos sobrehumanos para poder moverse y desde luego, fue descalificado. Con el tiempo, Luis Ortiz Martínez, “El Oso”, destacó como poeta, declamador, locutor y sobre todo como un caballero de voluminoso cuerpo, cabellera rubia y ojos azules… 

En los años cincuentas del siglo pasado, entre peleas de box y lucha libre, ahí presenciamos una “velada” estudiantil del 50º. Aniversario de la Escuela Normal de Profesores, en la que se representó la Zarzuela “La Verbena de la Paloma”, en la cual destacó la actuación del Prof. Ernesto Pacheco Cetina, “Xándara”. También se presentó una pelea entre un toro y un tigre, espectáculo salvaje que el público morboso acudió a presenciarlo, como en los tiempos de Roma. (5)

Concluimos esta breve semblanza sobre el colo santiaguero con el artículo autoría de Manuel Cirerol Sansores, escrito en el verano de 1961, cuando ya habían pasado casi dos años de la última corrida, y el Circo Teatro estaba condenado a desaparecer.

¡Unos cuantos golpes más de la piqueta demoledora y, desaparecerá para siempre el antiestético armatoste de fierro y madera, mismo que desde el año 1900 vieran los meridanos en el cruzamiento de la calle 57 y 68!

Nos referimos al “Circo Teatro Yucateco”, edificio destinado para diversiones públicas… Corridas de toros, circo, luchas, box, cine, fantoches, ópera, opereta, comedia, drama, zarzuela y “bufos cubanos”… También fue utilizado para actos relacionados con la política y festivales escolares. 

Ahora bien, no obstante su deficiente escenario y reducido ruedo, prestó buenos servicios como teatro y plaza de toros, hasta las inauguraciones del Peón Contreras en 1908 y la plaza “Mérida” en 1929 respectivamente, y, aunque los nombres de los artistas que, durante más de media centuria actuaron en él, pasen al olvido, el destino ordenó una excepción…

¡Raúl del Monte! ¡El recuerdo de su compañia de bufos cubanos que trajera en 1906 será imborrable por razón de que, en el elenco de la misma, figuraron unos trovadores colombinos quienes hasta donde no es dable saber fueron los primeros en darnos a conocer las canciones típicas y pasillos de su país… Es decir, a ellos debemos la influencia del bambuco colombiano en la canción yucateca! (6)

(1) Guía de Yucatán, 1896. José E. Rosado. Biblioteca Yucatanense.
(2) LXXXII -1900 -2/2 -002. Comunicación del Director de la Compañía del Circo Teatro Yucateco al Ayuntamiento de Mérida. Biblioteca Yucatanense
(3) La Revista de Mérida, 16 de junio de 1900. Biblioteca Yucatanense.
(4) La Revista de Mérida, 18 de junio de 1900. Biblioteca Yucatanense.
(5) El Tiempo. 20 de Junio de 1900. Ciudad de México
(6) 77  Fragmentos Meridanos. Antonio Novelo Medina. 2013.
(7) Diario del Sureste, 17 de agosto de 1961.

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