Hilaria

Olvido Álvarez Fernández

En el Palacio Cantón se inician los preparativos para la visita de uno de los personajes más importantes del mundo, el Presidente de los Estados Unidos de Norteamérica, Bill Clinton, quien vendría a una visita bilateral con el presidente mexicano Ernesto Zedillo, en esta ocasión han escogido a la Ciudad de Mérida para ese encuentro y el lugar será el Palacio Cantón.

Previo a esa reunión,  la esposa del Presidente Clinton, Hillary Clinton realizara una visita al museo pues ella es muy estudiosa y admiradora de la cultura maya,  es además poseedora de un buen carisma, es por esto que en el museo recibimos con calidez su visita y para hacerla sentir como de casa nos referíamos a ella como Hilaria.

Tras el anuncio de la visita presidencial  empezaron los trabajos para arreglar el Palacio Cantón, pues debe lucir impecable, ya se han pintado las paredes del edificio y ahora lo mejor, se instalarán aires acondicionados en todas las salas, es lo que merece un Palacio, además se retocaron algunos detalles de la museografía ,  mientras que los baños se han  redecorado con losetas nuevas y un sistema hidráulico infalible, pues el anterior con las palancas en las cajas de los sanitarios  era poco práctico cuando había muchos visitantes, así que todo relucía intachable.

La colección, ni que decir, es la más rica de la península y una de las mejores del país, esa no necesita nada más, pero el edificio  ya necesitaba una manita de gato, el mantenimiento de este tipo de construcciones siempre es muy costoso.

El Estado mayor presidencial de ambos países  ya han revisado varias veces el edificio, incluyendo a los trabajadores del museo y sus pertenencias archivos, escritorios, bolsos, mochilas, etc. no se debe dejar pasar ningún detalle en esta visita, todo debe estar impecable,  para eso hay un equipo de logística y de protocolo que va estudiando paso a paso lo que debe hacerse.

El equipo de logística juega un papel muy importante pues tiene muy bien definido el horario de cada una de las actividades de la visitante, por cual  puerta entrará, quien la recibirá, cómo harán el recorrido,  etc.

Todo debe estar perfectamente preparado, así que la logística marca que deberá llegar, saludar al director y junto con él hacer un recorrido por el museo, ya en la planta alta tendrá una charla privada con el director del Museo.

Incluso se ha previsto su visita al sanitario, para ello se han comprado papeleras de cerámica para sustituir,  al menos temporalmente, las de plástico que siempre se usan, se han comprado toallas de tela para no ofrecer a la distinguida visitante toallas de papel.

Han elegido a los baños de la planta alta para que sean los visitados por Hillary, para ello se ha dispuesto además de las toallas de tela y los accesorios de cerámica, un lindo espejo del SXVIII para decorar el interior de los sanitarios , así como cuadro con una bella imagen y flores naturales .

La hora ha llegado y con la puntualidad que caracteriza a los norteamericanos cada quien está en su lugar,  el personal que no tiene que cubrir alguna área de seguridad, como es el personal administrativo ha ido a un balcón para desde ahí poder ver la llegada de la Sra. Clinton.

Hillary Clinton llega en una camioneta blanca, desciende de ella, avanza rápidamente,  se le nota nerviosa, apenas entra al Museo, se dirige a la guardia que la acompaña , todos están observándola, atentos a cualquier petición y observando sus reacciones, sonríe a todos y dirige su mirada hacia el lugar donde le indico la guardia, apresura sus pasos hacia ese lugar y entra casi corriendo a los baños de la planta baja, esos que no tienen flores, ni espejo, ni toallas de tela, al parecer la apuración es mucha.

Eso no lo previo la logística del mejor departamento de estado del mundo.

Elaborado a partir del Taller de escritura: “Yo recuerdo… memorias sobre el Palacio Cantón, el barrio de Santa Ana y el Paseo de Montejo”;  organizado por el Museo Regional de Antropología Palacio Cantón.

Hillary Clinton visitó el Palacio en 1999.

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